Oscar de Blasi — The Silent Feather
Recuerdo aquellas noches de campo,
cuando los caminos parecían no tener final
y la luna viajaba conmigo,
escondiéndose entre los álamos.
Aparecía un instante,
desaparecía después,
como si el cielo cerrara los ojos
para volver a mirarme otra vez.
Los árboles pasaban deprisa,
sus sombras jugaban sobre el camino,
y yo, detrás de una ventanilla,
creía que la luna seguía mi destino.
Había silencio en los campos,
olor a tierra y a libertad,
y un universo entero de estrellas
que todavía no sabía nombrar.
No necesitaba saber adónde iba,
ni cuánto faltaba para llegar.
Me bastaba aquella luna inquieta
que entre los álamos volvía a brillar.
Hoy, después de tantos caminos,
de tantos cielos y tanta distancia,
comprendo que algunas luces
nunca abandonan nuestra infancia.
Porque todavía, algunas noches,
cuando la memoria me lleva hacia atrás,
vuelvo a ver aquella luna
parpadeando entre los álamos.
Y por un instante,
sin que el tiempo pueda impedirlo,
vuelvo a ser aquel niño
que llevaba el universo consigo.
LOVE · MUSIC · POETRY
EL AMOR ES EL FIN.